La Universidad La Salle Cancún ha marcado un hito en la educación superior del estado al convertirse en la primera institución en Quintana Roo en recibir el distintivo de Universidad Promotora de la Salud. Este logro la posiciona también como la tercera a nivel regional en la Península de Yucatán.
El reconocimiento, entregado por la Red Mexicana de Universidades Promotoras de la Salud (que agrupa a 60 instituciones en el país), no es un simple trámite, sino el resultado de una transformación integral en beneficio de estudiantes, docentes y personal administrativo.
¿Qué implica convertirse en una Universidad Promotora de la Salud?
Antonio Jiménez Luna, presidente de la Red Mexicana, explicó que la certificación exige un profundo grado de compromiso y, en muchos casos, importantes inversiones financieras y estructurales.
“Estamos aprendiendo a evidenciar lo que todos los días hacemos para que nuestras comunidades, tanto de estudiantes, profesorado, personal administrativo y la sociedad en general, puedan tener hábitos y estilos de vida saludables”, destacó Jiménez Luna.
Para alcanzar este estándar, las universidades deben cumplir con estrictos parámetros, entre los cuales destacan:
El grado de exigencia es tal que, de las 60 universidades que integran la red nacional, solamente 11 han logrado alcanzar el nivel de certificación requerido, lo que refleja el inmenso valor y la exclusividad del distintivo obtenido por el campus cancunense.
Un compromiso integral a tres años
La rectora de la Universidad La Salle Cancún, Alicia Ruiz Soto, celebró el logro subrayando que el cuidado de la salud es una prioridad institucional.
Para garantizar el cumplimiento de estos objetivos, la universidad ha conformado desde hace tiempo un comité especializado en la promoción de la salud.
El distintivo cuenta con una vigencia de tres años. Como parte de las acciones inmediatas y tangibles ya implementadas, la institución estableció rigurosos acuerdos con los concesionarios de las cafeterías del campus. Esta medida asegura que la comunidad estudiantil y académica tenga acceso a opciones de alimentos saludables, fomentando así una cultura de bienestar que trasciende las aulas.