El Ayuntamiento de Benito Juárez ha dado un paso firme en la modernización del equipamiento urbano con la puesta en marcha de los paraderos inclusivos en la Avenida Tulum. Esta iniciativa, encabezada por la presidenta municipal Ana Paty Peralta, busca transformar la experiencia de movilidad de miles de ciudadanos que utilizan el transporte público en el primer cuadro de la ciudad.
Los nuevos espacios no solo duplican la capacidad de resguardo ante las inclemencias del tiempo, sino que integran criterios de accesibilidad universal, asegurando que personas con discapacidad y adultos mayores cuenten con instalaciones funcionales y seguras para su traslado diario.
La entrega de estos paraderos inclusivos forma parte de un plan integral de rescate de la imagen urbana. Además de la estructura de las bahías frente al Mercado Ki Huic y el Hotel Parador, el proyecto contempló la construcción de 800 metros de andadores interconectados.
"Era importante que tuvieran estos espacios dignos las y los cancunenses que utilizan el transporte público y pasan por esta zona", subrayó la alcaldesa, enfatizando que la infraestructura elimina los traslados por superficies de tierra, proporcionando rutas iluminadas y pavimentadas para los peatones.
Accesibilidad universal: La clave de los paraderos inclusivos de Cancún
Desde una perspectiva de diseño estratégico, los paraderos inclusivos de Cancún han sido equipados con tecnologías de apoyo que priorizan la inclusión social. Las estructuras de 10 metros de largo incluyen apoyos isquiáticos para facilitar el descanso sin obstruir el flujo peatonal, áreas reservadas exclusivamente para sillas de ruedas y señalización con nomenclatura táctil.
Asimismo, se han instalado mapas detallados e información de rutas, permitiendo que tanto residentes como turistas identifiquen con claridad las conexiones del transporte que convergen en esta arteria vital de la ciudad.
La estética de la obra respeta la identidad regional al incorporar terminados en piedra maya, combinados con techos de laminado aparente que ofrecen mayor protección contra el sol y la lluvia.
Como parte de la sostenibilidad del proyecto, el Ayuntamiento instaló sistemas de riego en las zonas aledañas para fomentar el crecimiento de la vegetación local, integrando la funcionalidad urbana con el paisajismo natural del centro histórico.