PUNTOS CLAVE
- El cenote Yaakun, en Playa del Carmen, resguarda los restos óseos de una posible mujer antigua bautizada como Yatzil, hallados entre 42 y 46 metros de profundidad por especialistas del INAH.
- El análisis osteobiológico preliminar identificó húmeros, radios, fémures, tibias, pelvis y parte de la mandíbula, y sugiere que se trata de un individuo femenino de entre 18 y 25 años.
- A 30 metros de los restos, entre 46 y 53 metros de profundidad, fueron localizadas tres ollas globulares mayas de posible uso doméstico, atribuibles al periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.).
El cenote Yaakun, en Playa del Carmen, resguarda en sus profundidades los restos de una posible mujer antigua a la que los custodios del sitio nombraron Yatzil, "persona amada", en correspondencia con la voz maya de este cuerpo de agua, que en español se traduce como "amar". La conservación de estos elementos culturales sumergidos es el objetivo de un nuevo proyecto de investigación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
#ÚLTIMAHORA 🚨 Cenote Yaakun, en Playa del Carmen, resguarda los restos de una posible mujer antigua: Yatzil
— INAH (@INAHmx) July 16, 2026
Su registro y el de otra zona con una concentración de materiales cerámicos derivó en un proyecto de investigación
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📸Gustavo García SAS-INAH pic.twitter.com/wvL3oZ74O8
El hallazgo se formalizó después de que la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH recibió, en los últimos meses de 2025, un reporte de los custodios del lugar sobre la presencia de elementos culturales en las profundidades de esta dolina abierta, información que a su vez habían recibido de buzos técnicos que descienden al sitio.
¿Qué se encontró en el cenote Yaakun de Playa del Carmen?
En el cenote Yaakun, en Playa del Carmen, se identificaron dos concentraciones arqueológicas separadas entre sí por aproximadamente 30 metros: una con restos óseos humanos y otra con vasijas cerámicas. El arqueólogo subacuático Gustavo García García, especialista de la SAS, realizó inmersiones durante cinco días entre los 42 y 53 metros de profundidad para delimitar ambas zonas.
Del lado norte del cenote, entre 42 y 46 metros, se localizó el cúmulo de huesos de Yatzil junto con otros restos que corresponden a un animal. Del lado sur, a 46, 48 y 53 metros, aparecieron tres ollas globulares de probable uso doméstico: una completa y dos fragmentadas. Traspasando una nube de ácido sulfhídrico, el cenote Yaakun alcanza una profundidad de más de 80 metros y presenta una caída en diagonal donde reposan los materiales.
¿Quién era Yatzil y a qué época pertenece?
Los investigadores son cautos al proporcionar una posible filiación cultural o datación de los restos de Yatzil, pero el análisis osteobiológico preliminar efectuado por el antropólogo físico de la SAS, Salvador Isab Estrada, permitió identificar húmeros, radios, fémures, tibias, la pelvis y la porción izquierda de la mandíbula, que conserva tres molares. La ausencia de un desgaste dental pronunciado y la pérdida premolar sugieren un rango de edad juvenil, entre los 18 y los 25 años, y las características indican que se trata de un individuo del sexo femenino.
Sobre las vasijas, el análisis se apoya en un fragmento de cerámica extraído durante esta primera temporada. Por sus características observables, propias de la cultura maya de la Costa Oriental, es posible que el material pertenezca al periodo Posclásico Tardío, aunque el cotejo definitivo con los tipos cerámicos conocidos aún está pendiente.
"Varios elementos se encuentran en su posición original; sin embargo, algunos fragmentos del cráneo humano fueron removidos. Por eso insistimos en la fragilidad de estos contextos arqueológicos. La idea es que se preserven in situ y que la comunidad y los grupos de buceo nos apoyen a protegerlos."
— Gustavo García García, arqueólogo subacuático, Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH
¿Cómo se protege el patrimonio sumergido del cenote?
El Proyecto de Investigación Cenote Yaakun, autorizado por el Consejo de Arqueología del INAH, busca evitar la descontextualización, alteración y saqueo del sitio. Entre las medidas se contempla la disposición de un cerco que delimite ambas zonas arqueológicas para que quienes desciendan mantengan una distancia prudente, además de un llamado a los grupos de buceo para no manipular, extraer, remover o vandalizar los elementos.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, subrayó que cada hallazgo protegido gracias a la colaboración de las comunidades fortalece el conocimiento sobre las culturas que habitaron el territorio y reafirma que el patrimonio es una responsabilidad compartida. El sitio quedará inscrito en el Atlas Arqueológico de Cuevas y Cenotes de la Península de Yucatán.
En esta primera temporada de campo no se recuperaron muestras óseas; únicamente se extrajo un fragmento de cerámica para estudio. Los investigadores esperan realizar en una segunda temporada, prevista para 2027, la extracción de una muestra dental, considerada la mejor fuente esquelética para obtener ADN bien preservado y avanzar en la datación y filiación cultural de Yatzil.