Vista aérea de hotelería en Riviera Maya, Quintana Roo, contrastada con zona agropecuaria del sur del estado

El espejismo del oasis: por qué el sur de Quintana Roo sigue marginado del boom turístico

Facebook
X / Twitter
WhatsApp

PUNTOS CLAVE

  • Quintana Roo ha encadenado su economía a una sola variable, el turismo del norte, y la administración estatal no ha implementado políticas para diversificarla, según el análisis del columnista Guillermo Vázquez Handall publicado el 30 de junio de 2026 en Forbes.
  • Mientras la hotelería de Cancún y la Riviera Maya consume toneladas diarias de alimentos e insumos, prácticamente la totalidad se importa de otras regiones del país o del extranjero, pese a que la zona centro-sur tiene clima, suelo y agua idóneos para producirlos.
  • La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), encabezada por Óscar Rébora, enfrenta señalamientos de opacidad por parte de CEMDA y Sélvame Mx, y un revés en el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado que la obligó a reponer el procedimiento de evaluación del proyecto San Mex en Playa del Carmen.

La falta de diversificación económica en Quintana Roo mantiene a la entidad atada a un monocultivo turístico que profundiza la desigualdad entre municipios, advierte el columnista Guillermo Vázquez Handall en un análisis publicado el 30 de junio de 2026 en Forbes. El texto sostiene que la inversión en obra pública federal se ha confundido con un motor de desarrollo económico automático, cuando la infraestructura "es una vía, no un destino".

Según el análisis, una vez que las constructoras se retiran, lo que queda en el estado es una "radiografía preocupante de inercias y oportunidades perdidas", con un modelo que opera bajo récords aeroportuarios en el norte mientras el sur permanece marginado del circuito de riqueza.

¿Por qué la hotelería del norte importa sus alimentos en vez de comprarlos en el sur del estado?

Porque, de acuerdo con el análisis, el gobierno local no ha construido los incentivos fiscales, financieros ni de infraestructura secundaria para convertir a los productores de la zona centro-sur en proveedores del corredor turístico. La hotelería de la Riviera Maya y Cancún consume toneladas diarias de alimentos, insumos y manufacturas ligeras, pero prácticamente toda esa demanda se cubre con importaciones de otras regiones del país o del extranjero.

El texto subraya que no se trata de un problema de potencial de la tierra —la región cuenta con condiciones idóneas de clima, suelo y agua— sino de un "descuido gubernamental" que condena a la zona más deprimida de la entidad a la subsistencia y la priva de integrarse a la riqueza que genera el propio estado. La obra federal está presente, dice el autor, pero la política de vinculación local "brilla por su ausencia".

¿Qué señalamientos enfrenta la SEMA de Quintana Roo?

La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), encabezada por Óscar Rébora, enfrenta cuestionamientos de coaliciones civiles como CEMDA y Sélvame Mx por opacidad e invasión de competencias federales, al evaluar y liberar de manera "exprés" autorizaciones que corresponden a la Federación. El análisis describe a la dependencia, bajo la óptica de diversos sectores, como un "mecanismo de asfixia institucional" en lugar de un árbitro que dé certeza jurídica.

El propio columnista señala que, en el ámbito empresarial, esa discrecionalidad alimenta un "secreto a voces" sobre el presunto uso de la estructura e inspecciones de la SEMA para operar redes de extorsión contra desarrolladores e inversionistas. El Zenit precisa que se trata de un señalamiento atribuido a sectores empresariales y sociales, no de un hecho judicialmente probado.

"El auge de una región no puede sostenerse de forma permanente bajo el cobijo del presupuesto federal."
— Guillermo Vázquez Handall, columnista, Forbes México, 30 de junio de 2026

¿Qué pasó con el proyecto San Mex en Playa del Carmen?

El Tribunal de Justicia Administrativa del Estado requirió a la SEMA reponer el procedimiento de evaluación del proyecto San Mex, en Playa del Carmen, según expone el análisis. La resolución, de acuerdo con el texto, exhibe cómo la secretaría habría violado garantías de audiencia, vulnerado derechos de los promoventes y emitido resoluciones sin el debido sustento legal.

El columnista concluye que, si el gobierno de Quintana Roo no "limpia sus ventanillas institucionales", continúa tolerando la opacidad en su secretaría ambiental y evade su papel como promotor de la proveeduría local, el "oasis sureño" corre el riesgo de convertirse en un fenómeno pasajero. Se habría dejado pasar, advierte, la oportunidad de transformar un ciclo de inversión pública en un desarrollo "estructural, equitativo y duradero".