Cómo República Dominicana está enfrentando el sargazo mientras Quintana Roo sigue improvisando

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PUNTOS CLAVE

  • El Ministerio de Medio Ambiente de República Dominicana activó un operativo nacional contra el sargazo con brigadas técnicas, permisos exprés y supervisión directa en la región Este del país.
  • Más de 15 hoteles ubicados entre Uvero Alto y Cabeza de Toro recibieron permisos ambientales temporales de diez días para limpiar playas bajo supervisión técnica del Ministerio dominicano.
  • El plan dominicano incluye monitoreo satelital, barreras de contención y cooperación internacional, un modelo estructurado del que Quintana Roo podría tomar nota ante su propia crisis anual.

Mientras Quintana Roo enfrenta cada temporada la llegada masiva del alga sin un protocolo nacional unificado, República Dominicana activó un operativo nacional contra el sargazo que combina permisos ambientales exprés, brigadas técnicas de inspección y planes de monitoreo satelital. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales encabeza la estrategia en la región Este, la zona más golpeada por el fenómeno en ese país.

La operación se ampara en la Resolución 0046-2025, emitida el pasado 10 de julio, que establece los lineamientos para la recogida y disposición del sargazo en los litorales dominicanos. La medida centraliza responsabilidades, define quién puede recolectar el alga y bajo qué condiciones, y crea un marco jurídico que hoy no existe con esa claridad del lado mexicano del Caribe.

¿Qué medidas tomó República Dominicana contra el sargazo?

República Dominicana desplegó brigadas técnicas para inspeccionar hoteles, evaluar protocolos de recolección y supervisar puntos de acopio del alga. El operativo incluye emisión de permisos ambientales temporales, revisión in situ de la capacidad de cada establecimiento para manejar el sargazo y designación de sitios autorizados para disposición final.

Las inspecciones estuvieron encabezadas por el viceministro de Recursos Costeros y Marinos, José Ramón Reyes, junto a técnicos de distintas dependencias del Ministerio. El equipo determinó qué hoteles cuentan con capacidad para manejar el sargazo en centros propios y cuáles deberán trasladarlo a sitios de disposición final autorizados. Este nivel de trazabilidad —quién limpia, dónde deposita, quién supervisa— es precisamente lo que le falta a buena parte del litoral quintanarroense.

¿A cuántos hoteles benefician los permisos temporales?

Más de 15 hoteles ubicados entre Uvero Alto y Cabeza de Toro recibieron permisos ambientales temporales con vigencia de diez días para ejecutar labores de limpieza bajo supervisión técnica del Ministerio. La resolución establece que cada promotor será responsable de prevenir cualquier impacto ambiental derivado de esas operaciones.

El esquema es ágil: permisos cortos, renovables, con responsabilidad claramente asignada al hotelero. Evita que la limpieza se paralice por trámites burocráticos, pero mantiene la vigilancia estatal. Es un modelo intermedio entre la desregulación total y la parálisis administrativa, y contrasta con lo que ocurre en Quintana Roo, donde la responsabilidad ha oscilado entre la Marina, los municipios, los hoteleros y colectivos ciudadanos sin un marco único.

¿Qué lección deja para Quintana Roo?

La activación del operativo dominicano ocurre poco más de un mes después de que el propio Ministerio advirtiera que la acumulación de sargazo había alcanzado niveles críticos en el Caribe, alertando sobre sus posibles efectos en los ecosistemas marinos, la pesca y el turismo. Es decir, hubo alerta técnica, marco jurídico y operativo en menos de dos meses.

El impacto económico ya se sentía en las zonas costeras dominicanas. Comerciantes denunciaron que la llegada constante del alga redujo la afluencia de visitantes y los obligó a asumir con recursos propios la limpieza de las playas para intentar mantener sus negocios operando, según N Digital. La escena es idéntica a la que se repite cada temporada en Mahahual, Puerto Morelos o la Riviera Maya: pequeños comerciantes cargando el costo de un problema regional.

Además de las acciones inmediatas, Medio Ambiente dominicano informó que trabaja en iniciativas de cooperación internacional para implementar un sistema satelital de monitoreo del sargazo e instalar barreras de contención en playas vulnerables. Ese componente —monitoreo satelital + infraestructura de contención + cooperación regional— es el eje que Quintana Roo lleva años prometiendo y que la Sedena, la Semar y la propia gobernadora Mara Lezama han anunciado en distintos formatos, pero sin la centralización jurídica que ahora exhibe República Dominicana.

La institución dominicana llamó al sector público y privado, organismos internacionales, comunidad científica y actores locales a participar en las estrategias para enfrentar un fenómeno que, cada año, representa mayores desafíos ambientales y económicos para el Caribe. Es la misma llamada que se hace desde Cancún cada verano; la diferencia está en si detrás hay una resolución con nombre, número y fecha, o solo declaraciones.