Los gobiernos de Chile, México y Brasil formalizaron la candidatura de la ex presidenta chilena Michelle Bachelet Jeria para la secretaría general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), cuya elección deberá realizarse en 2026. Esta nominación conjunta, anunciada el 3 de febrero de 2026, representa un significativo esfuerzo trilateral que busca fortalecer el multilateralismo y proyectar la voz de América Latina en la gobernanza global.
La oficialización de la candidatura tripartita en 2026
El anuncio oficial se llevó a cabo desde el Palacio de La Moneda en Santiago, encabezado por el mandatario chileno Gabriel Boric. El presidente Boric declaró tener el "honor y el orgullo" de anunciar la postulación de Bachelet, destacando que la oficialización se realizaría ese mismo día en la ciudad de Nueva York.
Este acto de nominación no fue solitario, sino que se ejecutó conjuntamente con la representación diplomática de Brasil y México, un punto que Boric calificó como una declaración de fuerza regional. Estuvieron presentes en el acto el canciller chileno Alberto van Klaveren, junto a la embajadora de México, Laura Moreno, y el diplomático brasileño, Paulo Pacheco.
La postulación busca que Bachelet reemplace al actual secretario general, Antonio Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026.
La señal política: México y Brasil como países garantes
La clave de esta candidatura reside en su respaldo tripartito, agrupando a las naciones más pobladas y de mayor peso político de América Latina.
El presidente Boric hizo explícito su agradecimiento por el apoyo de los líderes de ambas naciones aliadas, mencionando que sostuvo conversaciones previas con el mandatario Luis Inácio Lula y la presidenta Claudia Sheinbaum para asegurar el respaldo.
Boric afirmó que, a través de este acto, las tres naciones manifiestan su voluntad común de contribuir a la gobernanza global y de fortalecer el multilateralismo. Esta colaboración expresa "una esperanza compartida, que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas a los tremendos desafíos de nuestro tiempo".
Bachelet asume la responsabilidad compartida
Michelle Bachelet, quien estuvo presente en el anuncio, catalogó la iniciativa como una "candidatura de Estado" y reconoció la "tremenda responsabilidad que significa". Subrayó la relevancia de que la inscripción fuera presentada por tres países, pues "refleja un compromiso compartido y renueva la esperanza de que podamos trabajar juntos por objetivos comunes".
La ex mandataria enfatizó que el respaldo de este bloque regional es una señal de la importancia que tiene Naciones Unidas para América Latina y el mundo. Indicó que, pese a las dificultades caracterizadas por un "contexto geopolítico desafiante", la región continúa apostando por robustecer las herramientas del multilateralismo y modernizar la ONU, reconociéndola como el espacio más relevante para el diálogo y la búsqueda de soluciones.
Hoja de vida: la autoridad de Bachelet en la esfera global
La solidez de la candidatura de Michelle Bachelet se sustenta en una trayectoria que combina la máxima autoridad nacional con una profunda experiencia en la diplomacia y los derechos humanos a nivel global.
Su experiencia como Alta Comisionada entre 2018 y 2022 la dota de un entendimiento operativo y político del funcionamiento interno de la Organización.
Este apoyo conjunto, impulsado por el presidente Boric y respaldado por Lula y Sheinbaum, no solo busca colocar a Bachelet en la cúpula de la organización, sino consolidar un mensaje claro de unidad regional. La candidatura busca demostrar que América Latina tiene la convicción y la capacidad de aportar soluciones colectivas, haciendo oír su voz en un escenario global dominado por tensiones geopolíticas.