La cúpula de la FIFA evalúa solicitar formalmente al presidente Donald Trump una moratoria nacional en las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) durante los 39 días de la competición. El objetivo central es evitar que la ofensiva migratoria actual afecte el flujo de más de un millón de visitantes internacionales y mitigue las tensiones diplomáticas generadas por los recientes operativos tácticos en territorio estadounidense.
Evolución de la moratoria: De las sedes al alcance nacional
El planteamiento estratégico de la FIFA ha experimentado una transformación significativa en sus alcances técnicos. Inicialmente, la propuesta se limitaba a restringir la presencia de agentes federales en los estadios y zonas aledañas de las 11 ciudades anfitrionas. No obstante, la logística del torneo, que incluye campos de entrenamiento y concentraciones de selecciones nacionales en diversos estados, obligó a escalar la solicitud hacia una suspensión de actividades a escala nacional.
Esta iniciativa busca desactivar la preocupación de las delegaciones extranjeras tras los incidentes registrados a inicios de año. La participación del ICE en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina y los operativos en Minnesota, donde fallecieron dos ciudadanos estadounidenses, han colocado la seguridad migratoria bajo el escrutinio internacional.
El factor diplomático entre Gianni Infantino y la Casa Blanca
La viabilidad de esta tregua técnica descansa en la relación directa entre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el mandatario estadounidense. Infantino, quien ha fortalecido los vínculos institucionales con visitas recurrentes a la Oficina Oval, busca capitalizar hitos previos de colaboración, como la entrega del Premio de la Paz de la FIFA a Trump en diciembre.
La narrativa propuesta por el organismo rector se fundamenta en el lema "FIFA une al mundo". Se pretende presentar la pausa en las redadas como una "noticia positiva" de alcance global, permitiendo a la administración Trump suavizar la percepción de su política migratoria sin abandonar formalmente su postura de firmeza.
Estadísticas y contexto de la política migratoria actual
La implementación de una moratoria representaría un giro inédito en la gestión del Departamento de Seguridad Nacional, considerando los indicadores del primer año de mandato:
- Deportaciones ejecutadas: Cerca de tres millones de migrantes indocumentados.
- Fuerza operativa: El ICE es definido por su director interino, Todd Lyons, como un componente fundamental del dispositivo de seguridad del Mundial.
- Impacto económico proyectado: La Casa Blanca estima ingresos de miles de millones de dólares y la generación de cientos de miles de empleos.
Postura oficial del Gobierno de Estados Unidos
Hasta el momento, la administración estadounidense mantiene una respuesta ambigua respecto a la suspensión de operativos. Mientras que en febrero el presidente Trump sugirió que los agentes podrían actuar con "más suavidad" tras las críticas por tácticas agresivas, los portavoces oficiales evitan confirmar compromisos sobre la moratoria.
La prioridad del Ejecutivo, coordinada por Andrew Giuliani a través del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, se centra en garantizar que el evento sea el "más seguro de la historia". Esto implica una coordinación estricta entre niveles federales, estatales y locales, donde la función del ICE como entidad de seguridad interna parece, hasta ahora, inamovible de la planificación logística del torneo.



