En Abu Dabi, Rusia y Ucrania reanudaron las negociaciones de paz el 4 y 5 de febrero de 2026, con la mediación clave de Estados Unidos. La discusión se centró en tres obstáculos principales: la cuestión territorial de Donietsk y Lugansk, el manejo de la central nuclear de Zaporiyia, y las controvertidas garantías de seguridad europeas.
Este encuentro se caracterizó por un estricto hermetismo y una notable disonancia entre la retórica diplomática y la acción militar, dado el intenso bombardeo que precedió la reunión.
La arquitectura de las negociaciones de alto nivel en Emiratos Árabes Unidos
La ronda de diálogos de febrero de 2026 en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dabi, supuso la reanudación del proceso que había tenido su primera fase el 23 y 24 de enero. Aunque se había programado inicialmente un encuentro más reducido para el 1 y 2 de febrero, finalmente se pospuso para los días 4 y 5 y contó con la participación de figuras clave de la administración estadounidense.
Las delegaciones mantuvieron la composición de la primera ronda:
- Delegación Rusa: Encabezada por Igor Kostiukov, director de inteligencia militar.
- Delegación Ucrania: Liderada por Rustem Umerov, secretario del consejo nacional de seguridad y defensa.
Por parte de Estados Unidos, asistieron Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente Donald Trump, así como Dan Driscoll, secretario del Ejército de Estados Unidos.
El formato de la reunión, replicando la ronda anterior, inició con un encuentro general protocolario. Posteriormente, los representantes se dividieron en grupos más pequeños para abordar los puntos específicos del plan de paz. El jefe de la delegación ucrania y una fuente rusa anónima a la agencia TASS indicaron que el jueves se reunirían de nuevo todos, junto con Witkoff y Kushner, buscando sincronizar posiciones y alcanzar consensos.
La matriz del conflicto: Tres obstáculos inamovibles
Las declaraciones previas al encuentro señalaban que las conversaciones buscan destrabar los tres temas más sensibles que mantienen paralizado el camino hacia un acuerdo pacífico:
- Cuestión territorial: Este punto sigue siendo el más complejo. Se refiere al control de las regiones de Donietsk y Lugansk, lo que incluye el dominio sobre la quinta parte de dicho territorio que Rusia aún no ha logrado conquistar.
- Manejo de la central atómica de Zaporiyia: La gestión y seguridad de esta infraestructura nuclear representa un problema de seguridad regional no menos complejo.
- Garantías de seguridad a Ucrania: Se negocian las controvertidas garantías ofrecidas por los aliados europeos de Ucrania.
A pesar de la complejidad, al término de la primera jornada, Rustem Umerov declaró enigmáticamente a la prensa ucrania que el trabajo había sido "sustancioso y productivo", centrado en "pasos concretos y soluciones prácticas", y que se estaba preparando un informe para el presidente Volodymir Zelensky.
El contexto militar: El fracaso de la "tregua energética"
La reanudación de los diálogos en Abu Dabi fue precedida por una escalada militar significativa. En la madrugada del martes, Kiev y otras ciudades ucranias sufrieron un intenso bombardeo, uno de los más duros del año, en el que se emplearon 70 misiles y 450 drones. Las temperaturas se acercaban a menos 20 grados.
Este ataque masivo ocurrió justo al concluir la "tregua energética" que el presidente Donald Trump había solicitado a su colega ruso, Vladimir Putin.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, afirmó que la tregua duró mucho menos de lo estipulado y solo sirvió para que Rusia pudiera acumular más misiles y drones. Si bien el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, había justificado la tregua como una medida para "crear condiciones favorables para las negociaciones" en Abu Dabi, la ofensiva aérea inmediata evidenció que el cese de hostilidades no cumplió su objetivo político.
Posturas diplomáticas: Condiciones rusas y quejas sobre Europa
La posición de la parte rusa en las negociaciones se mostró cautelosa y condicionada. Dimitri Peskov adelantó que no haría comentarios sobre el diálogo hasta el miércoles, pero sugirió que el avance será imposible si Ucrania se niega a cumplir las condiciones impuestas por Rusia.
Por su parte, el canciller ruso, Serguei Lavrov, criticó a los aliados europeos de Ucrania por interferir en las propuestas de paz. Entrevistado por el canal de televisión RT, Lavrov lamentó: "Apoyamos las iniciativas estadunidenses, pero los europeos acuden de inmediato a Washington para modificar esas propuestas ya aprobadas por el presidente, Vladimir Putin”. Este argumento pone en tela de juicio la solidez de la mediación occidental.
Advertencia de seguridad estratégica: La expiración del tratado Nuevo START
Al margen, pero en un contexto geopolítico adyacente que impacta directamente en la estabilidad global, el último documento de reducción de armas estratégicas entre Estados Unidos y Rusia, el tratado Nuevo START, expiraba el jueves 5 de febrero.
Rusia propuso extender las limitaciones impuestas por el tratado —1,550 ojivas nucleares desplegadas y 800 lanzaderas de misiles y bombarderos pesados— durante un año. La cancillería rusa calificó de "actitud errónea y lamentable" que Estados Unidos no hubiera emitido una respuesta oficial "por los canales bilaterales".
Ante la falta de acción de Washington, Rusia advirtió que actuará de "manera responsable y ponderada", dependiendo de los movimientos de Estados Unidos. La declaración señaló que Moscú está preparada para "adoptar decisivas contramedidas técnicas y militares para neutralizar las posibles amenazas adicionales a su seguridad nacional". No obstante, Moscú aseguró que sigue dispuesto a buscar "vías político-diplomáticas" para estabilizar la situación estratégica, siempre que se den las "condiciones debidas para ese tipo de interacción".
La coincidencia del diálogo en Abu Dabi con la caducidad inminente del Nuevo START subraya una verdad ineludible: la diplomacia de paz en la guerra de Ucrania está intrínsecamente ligada a la gestión de la distensión nuclear entre las superpotencias. ¿Es posible negociar la paz territorial con misiles mientras se amenaza implícitamente la estabilidad atómica global?