El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha oficializado la imposición de un arancel global del 10% sobre productos extranjeros mediante una orden ejecutiva, una medida que entra en vigor el 24 de febrero de 2026 a las 12:01 a.m., hora de Washington. Esta decisión surge como una respuesta directa y contundente al fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que horas antes anuló gran parte de los gravámenes comerciales que su administración había implementado previamente.
La respuesta de Trump al fallo de la Corte Suprema
El dictamen del Tribunal Supremo, emitido el 20 de febrero de 2026, desestimó la capacidad del presidente para imponer aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) de 1977, argumentando que esta no otorga al mandatario la facultad de establecer tarifas aduaneras como si fueran una emergencia nacional en tiempos de paz. Trump calificó la sentencia de "terrible", "profundamente decepcionante" y "absolutamente avergonzante", acusando a los magistrados de estar influenciados por "intereses extranjeros" y de ser "antipatriotas". Agradeció el apoyo de los jueces disidentes: Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh.
Nuevo marco legal y alcance del arancel
Para el nuevo arancel global del 10%, Trump se ha apoyado en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una disposición que le otorga la facultad unilateral de imponer aranceles. Sin embargo, esta ley establece un límite de 150 días para la vigencia de tales medidas, lo que genera interrogantes sobre su articulación a largo plazo. El presidente afirmó que esta acción protegerá a Estados Unidos de "prácticas comerciales desleales de otros países y empresas".
Exenciones clave y continuidad comercial
A pesar de su carácter global, el nuevo arancel del 10% contempla exenciones significativas para productos estratégicos y esenciales. Entre ellos se incluyen:
Impacto económico y litigios pendientes
Los aranceles anteriores anulados por el Supremo incluían una tarifa global base del 10% a las importaciones extranjeras, gravámenes "recíprocos" a socios comerciales, y aranceles adicionales del 25% a México y Canadá para frenar el flujo de drogas como el fentanilo, así como aumentos de hasta el 50% a Brasil y la India por represalias específicas. La anulación de estos gravámenes podría implicar el reembolso de entre 175.000 y 240.000 millones de dólares recaudados, un aspecto que la Corte no abordó y que podría derivar en años de litigios. Bloomberg Economics estima que el nuevo arancel global del 10% podría elevar la tasa arancelaria efectiva promedio de Estados Unidos al 16.5% desde el 13.6%, o reducirla al 11.4% si se mantienen las exenciones actuales. Trump ha manifestado que el revés judicial le abre la puerta a explorar otras alternativas, como la Ley de Expansión Comercial de 1962, sugiriendo que esta dirección "debería haber sido la primera vez".