El presidente de Honduras, Nasry 'Tito' Asfura, se reunió con el expresidente estadunidense Donald Trump en su residencia de Mar-a-Lago, Palm Beach, el sábado 8 de febrero de 2026. Esta cumbre bilateral, celebrada apenas un mes después de la toma de posesión de Asfura, se centró en la colaboración transfronteriza en materia de seguridad, narcotráfico y deportación, además de discutir inversiones y comercio.
La reunión reafirma el estrecho respaldo que Trump había ofrecido previamente al político y empresario conservador hondureño durante su campaña electoral, la cual culminó en unas reñidas elecciones que estuvieron empañadas por graves acusaciones de fraude y una alta tensión política en el país centroamericano.
Agenda clave de la cumbre en Palm Beach
La colaboración en seguridad fue el punto central de la discusión entre Trump y Asfura en la residencia de Florida. Según declaraciones de Donald Trump, ambos países están trabajando en conjunto para enfrentar amenazas comunes y consolidar la cooperación fronteriza.
Trump afirmó que el objetivo principal de esta colaboración es "combatir los peligrosos cárteles y narcotraficantes" que operan en la región. Un segundo pilar estratégico abordado fue la política migratoria y de control de pandillas, enfocada específicamente en la deportación de "los inmigrantes ilegales y miembros de bandas fuera de Estados Unidos".
Además de las conversaciones sobre seguridad y control fronterizo, se abordaron temas bilaterales de crecimiento económico. Trump agregó que "Discutimos muchos otros temas, incluidos la inversión y el comercio entre nuestros dos países".
El contexto político de Nasry Asfura y el respaldo de Trump
Nasry Asfura asumió la presidencia de Honduras el mes de enero, un evento que marcó el inicio de un mandato que heredó una profunda polarización. La victoria del conservador en las elecciones fue controvertida, dado que el proceso electoral estuvo salpicado por acusaciones de fraude y suscitó importantes tensiones políticas internas, tal como lo reportaron las notas relacionadas a su juramento.
El encuentro en Mar-a-Lago, capturado en imágenes por Europa Press y Reuters, subraya la importancia de este respaldo político de alto perfil. La reunión, celebrada de manera privada en la residencia de Palm Beach, evidencia la prioridad que la administración Trump otorga a la relación con Honduras, particularmente en temas de seguridad regional. Previamente, el senador Marco Rubio también había manifestado su intención de reunirse con Asfura.
La agenda de Asfura con figuras clave de la política estadunidense, como Trump y Rubio, justo después de su investidura, pone de relieve que la estabilidad política regional sigue siendo una preocupación primordial para Washington, especialmente en la intersección de migración, crimen organizado y comercio.