La Ciudad de México experimentó un aumento exponencial de sarampión a inicios de 2026, escalando de 5 casos registrados en diciembre a 126 solo en enero. Este incremento, alertado el 2 de febrero, ha motivado al Titular de Salud a emitir un llamado urgente a la población para reforzar la vacunación y contener un brote que ha mostrado una aceleración crítica en su propagación.
La aceleración del brote: De latencia mínima a emergencia de salud pública
El contraste entre los datos de cierre de 2025 y el inicio de 2026 subraya la gravedad de la situación epidemiológica en la capital mexicana. Un salto de 5 a 126 casos activos de sarampión en un periodo de 31 días representa un incremento del 2,420%. Esta tasa de crecimiento es un indicador clave de que el virus ha encontrado una población con brechas de inmunización suficientes para reintroducirse y expandirse agresivamente.
El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que requiere una cobertura de vacunación superior al 95% para lograr inmunidad colectiva efectiva, aprovecha cualquier disminución en las tasas de inoculación. Un aumento tan brusco de los contagios no solo pone presión sobre los sistemas de atención hospitalaria, sino que también eleva el riesgo de complicaciones graves y la mortalidad, especialmente en menores no vacunados.
Estrategia de contención: El llamado urgente a la vacunación
Ante el panorama de propagación acelerada, el Titular de Salud hizo pública una declaración el 2 de febrero de 2026, centrando la estrategia de mitigación en la respuesta inmunológica preventiva. La experiencia demuestra que la única herramienta efectiva para frenar una epidemia de sarampión es la inmunización rápida y dirigida.
La preocupación radica en la potencial saturación de los servicios de detección y tratamiento si la tendencia de crecimiento continúa. Un brote descontrolado tiene implicaciones directas en la economía y la operatividad de la Ciudad de México. Por ello, la acción inmediata del Titular de Salud se centra en movilizar a la población para revisar y completar los esquemas de vacunación.
Lista de verificación de contención ciudadana (CDMX, 2026)
El llamado a la acción por parte de las autoridades de salud se traduce en pasos concretos que la ciudadanía debe cumplir para reducir el riesgo de transmisión comunitaria:
Perspectiva crítica: La implicación de las coberturas perdidas
El salto en la incidencia de sarampión no es un evento aislado, sino el resultado directo de la caída en las coberturas de vacunación registradas a nivel global tras la pandemia de COVID-19. La CDMX, como metrópolis de alta densidad poblacional, es particularmente vulnerable a la reintroducción de virus de alta transmisibilidad. La obligación de las autoridades no solo se limita a reaccionar ante los 126 casos reportados en enero, sino a identificar y corregir las fallas estructurales en el programa permanente de vacunación. Si la respuesta ciudadana al llamado del Titular de Salud no es contundente, la capital enfrenta el riesgo real de perder el control sobre una enfermedad que se consideraba erradicada en la práctica.