La senadora Mariela Gutiérrez Escalante ratificó la ejecución de protocolos de muerte asistida para 10 mil caninos durante su administración en Tecámac, fundamentando estas acciones en la crisis de salud pública y el cumplimiento estricto de la normativa vigente. Bajo un enfoque de responsabilidad institucional, la gestión abordó la sobrepoblación y el abandono como problemas estructurales de seguridad y sanidad.
Aplicación de la NOM-033 y protocolos de salud pública
El proceso de eutanasia aplicado a ejemplares desahuciados, abandonados o en situación de calle se rigió bajo el principio rector de reducir el sufrimiento animal y salvaguardar la integridad de la ciudadanía. La legisladora enfatizó que estas no fueron determinaciones arbitrarias, sino medidas integradas en la ley para gestionar una problemática de sanidad que afecta el entorno urbano.
Dentro de las cifras reportadas, destaca que más de 7,300 caninos fueron entregados voluntariamente por sus propietarios al Centro de Bienestar Animal de Tecámac. Esta unidad recibió ejemplares de municipios colindantes bajo condiciones específicas: animales con enfermedades terminales, de edad avanzada o con comportamientos ferales que imposibilitaban su reintegración social.
Intervención ante la crisis de abandono y agresividad
La problemática del abandono animal en la vía pública se analiza como un factor crítico de riesgo sanitario y seguridad ciudadana. La administración documentó casos de agresiones severas, incluyendo incidentes con víctimas mortales provocados por ataques de razas potentes, lo que obligó a una intervención directa para proteger a la población civil.
- Criterios de selección: Los animales intervenidos padecían maltrato extremo, patologías sin retorno o cuadros de violencia incontrolable.
- Cumplimiento normativo: Cada procedimiento se ejecutó bajo la NOM-033, garantizando una salida humanitaria y técnica.
- Contexto de vulnerabilidad: Se identificó que la vida en situación de calle, sin alimento y con enfermedades, representa un estado de sufrimiento que la política pública buscó mitigar.
Acciones integrales y métricas de bienestar animal
La estrategia de gestión en Tecámac no se limitó a medidas de control terminal, sino que implementó un programa de bienestar de amplio espectro. Durante el sexenio de gobierno, se atendieron aproximadamente 80,000 perros en diversas condiciones de vulnerabilidad a través de servicios veterinarios y programas preventivos.
Resumen de gestión operativa:
La defensa de esta gestión subraya que la solución a la sobrepoblación canina requiere una visión técnica que trascienda el debate mediático, priorizando la salud pública y el trato digno mediante la esterilización masiva y la adopción responsable, sin evadir las decisiones complejas requeridas por la realidad del abandono.




