El Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua condenó a 34 años y 6 meses de prisión a Iván Arturo G. P. por el homicidio agravado en razón de género y robo contra la activista Mireya Rodríguez Lemus, marcando un precedente en la persecución de crímenes contra mujeres trans.
Un proceso judicial de seis años marcado por la impunidad inicial
La resolución llega tras un extenso periplo legal iniciado en 2020. Iván Arturo G. P. enfrentó un juicio que, en una etapa previa, resultó en su absolución. En julio de 2022, los jueces del tribunal determinaron que no existían elementos suficientes para condenarlo, una decisión que desató el rechazo inmediato de organizaciones civiles y defensores de derechos humanos.
Mayté Gardea Leal, representante del colectivo Unión de Fuerza y Mujeres Trans Chihuahuenses A.C., cuestionó la demora y las fallas sistémicas que permitieron que el agresor permaneciera sin castigo durante cuatro años adicionales tras dicha absolución. La rectificación del fallo no fue automática, sino producto de una batalla legal de largo alcance.
Impugnación federal y la nueva determinación del tribunal
La Fiscalía Especializada en Investigación de Violaciones a Derechos Humanos y Desaparición Forzada, perteneciente a la Fiscalía del estado de Chihuahua, fue el organismo encargado de impugnar la sentencia absolutoria inicial. Este recurso escaló hasta la justicia federal, la cual analizó las irregularidades del proceso y ordenó al tribunal local emitir una nueva sentencia que considerara de forma estricta los elementos probatorios y el contexto del crimen.
La jueza Lucero Anaid Moreno Navarrete, quien firmó la absolución en primera instancia, fue la encargada de dictar la nueva condena de 34 años. Durante el acto, la juzgadora manifestó actuar bajo protesta, alegando presión por parte de la justicia federal. Asimismo, Moreno Navarrete afirmó ser víctima de violencia por parte del colectivo de mujeres trans, quienes mantuvieron una vigilancia constante y denunciaron públicamente su actuación judicial durante los últimos seis años.
El legado de Mireya Rodríguez Lemus en la defensa de derechos
Mireya Rodríguez Lemus no solo era una figura prominente en la ciudad de Chihuahua por su labor social, sino que fungía como fundadora y presidenta de la organización Unión y Fuerza de Mujeres Trans Chihuahuenses. Su activismo se centraba en:
- Defensa y promoción de los derechos humanos de la comunidad LGBTI.
- Gestión de campañas de prevención del VIH/Sida.
- Acompañamiento y apoyo integral a trabajadoras sexuales.
El 2 de septiembre de 2020, tras varios días de ausencia en sus espacios cotidianos de labor y activismo, Rodríguez Lemus fue hallada sin vida en el interior de su domicilio. El hallazgo confirmó la tragedia y activó una movilización social que exigía el reconocimiento del componente de género en el ataque.
Obstáculos y prejuicios en la impartición de justicia trans
Este caso representa el primer asesinato de una mujer trans investigado con perspectiva de género en Chihuahua. No obstante, el colectivo de mujeres trans chihuahuenses señala que la resolución llega acompañada de vicios persistentes en los organismos judiciales.
La crítica central radica en la presencia de prejuicios y perspectivas parciales que permean las decisiones de los jueces, lo cual afecta la integridad de las resoluciones finales. El colectivo sostiene que, aunque la sentencia de 34 años es un avance, la resistencia mostrada por las autoridades judiciales evidencia la necesidad de una reforma profunda en la sensibilidad y formación de quienes imparten justicia en casos de violencia contra poblaciones vulnerables.





