La inacción de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y la Liga Mx frente a los insultos misóginos dirigidos a la árbitra Katia Itzel García ha generado una severa crítica por parte del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred). Este incidente, protagonizado por el técnico del Mazatlán, Sergio Bueno, ocurre en un momento crítico de exposición internacional debido a la proximidad del Mundial 2026, donde la capital mexicana será sede de la inauguración.
Vulnerabilidad del arbitraje femenino y desatención oficial
Katia Itzel García, quien cuenta con una trayectoria académica en ciencias políticas y administración pública, ha sido objeto de agresiones sistemáticas tanto en el terreno de juego como en plataformas digitales. La presidencia de Copred enfatiza que, si bien el desempeño técnico de una silbante es sujeto de crítica profesional, los ataques basados en su condición de mujer constituyen una violación a los derechos humanos que la Liga Mx y la Comisión de Árbitros han omitido sancionar o condenar.
La gravedad del caso radica en el silencio institucional de las entidades que rigen el balompié nacional. Pese a que García rompió una brecha de género de dos décadas al convertirse en la segunda mujer en dirigir un partido de la Liga Mx tras Virginia Tovar en 2024, su estatus como Premio Nacional de Deportes y su selección oficial para el Mundial 2026 no han sido suficientes para que la FMF active protocolos de protección efectivos ante la misoginia normalizada en el sector.
El Mundial 2026 bajo la lupa de los Derechos Humanos
La Ciudad de México, bajo la jefatura de gobierno de Clara Brugada, ha establecido una agenda de derechos humanos que incluye estrategias antidiscriminación directas. No obstante, la jurisdicción dentro de los recintos deportivos durante la justa mundialista recae en la FIFA, lo que genera una preocupación sobre la tolerancia a expresiones discriminatorias en un escenario de escala global.
El historial de discriminación en el futbol mexicano presenta cifras y precedentes alarmantes que no han sido erradicados:
- Gritos homofóbicos: Persistencia de expresiones sancionadas reiteradamente por la FIFA.
- Acoso digital: Casos como el de Scarlett Camberos, que sentaron precedentes sobre la inseguridad para las jugadoras.
- Comentarios sexistas: Declaraciones históricas de directores técnicos que invisibilizan la competencia femenina.
Ruptura de acuerdos y recomendaciones de reparación
En un retroceso institucional significativo, la FMF decidió no renovar en 2023 el acuerdo que mantenía desde 2021 con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). Esta desconexión de los organismos civiles dificulta la implementación de mecanismos de sensibilización que vayan más allá de lo punitivo.
Copred propone un esquema de justicia restaurativa para abordar el caso de Sergio Bueno y Katia Itzel García, el cual incluye:
- Capacitación técnica: Sensibilización obligatoria para el personal técnico y jugadores sobre sexismo y discriminación.
- Reparación del daño: Integración de la perspectiva de la víctima en el proceso de solución.
- Disculpa pública: Reconocimiento explícito de la agresión para desarticular la normalización del discurso de odio.
La autoridad de Copred advierte que el futbol mexicano sigue operando bajo estructuras machistas y racistas. Sin un cambio estructural y la reactivación de convenios con expertos en derechos humanos, la imagen de México como anfitrión del Mundial 2026 corre el riesgo de verse comprometida por la validación del acoso y la exclusión de género en el deporte profesional.



