El destino del Parque Estatal Bicentenario de Acapulco, considerado un Área Natural Protegida (ANP) clave, está en debate legal. Aunque el gobierno estatal, a través del Fideicomiso para el Desarrollo Económico y Social de Acapulco (Fidaca), busca renovar un contrato de comodato con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) para asegurar su conservación, esta figura jurídica es vista por los ambientalistas como insuficiente. El meollo del conflicto radica en si la temporalidad del comodato protege realmente los lotes 38 y 39 del parque contra la especulación inmobiliaria.
El Consejo Asesor del Parque Estatal Bicentenario ha manifestado su profunda inconformidad, pues argumenta que un comodato no resuelve ni asegura la protección real que requiere un ANP. Si bien las autoridades indican que el objetivo es salvaguardar los ecosistemas estratégicos, el comodato, por su naturaleza temporal y revocable, deja abierta la puerta legal a la enajenación o venta de estos terrenos a particulares.
El comodato: una solución temporal que genera controversia
La discusión legal sobre la permanencia del Parque Estatal Bicentenario se intensificó tras la conclusión del contrato anterior en diciembre de 2025. El gobierno estatal detalló que solicitó al Órgano de Gobierno del Fidaca la autorización necesaria para formalizar un nuevo instrumento jurídico con la Semaren. Una vez aprobado este acuerdo, se establecerá la fecha para la firma.
La justificación oficial, detallada por el Fidaca en un comunicado, es que los lotes 38 y 39, que integran este espacio natural y forman parte del patrimonio estatal bajo su resguardo, permanecen destinados exclusivamente a la preservación ecológica. Para reforzar esta vocación ambiental, el gobierno señaló que la firma del nuevo comodato se basará en un nuevo decreto que ratifique al Parque Bicentenario como ANP con carácter de indefinido, buscando así otorgar certeza jurídica.
El Fidaca ha intentado desvincularse de las alarmas públicas, reiterando que:
- El espacio no está sujeto a ningún proceso de comercialización.
- Se deslinda de versiones que sugieren un uso distinto al de la conservación.
La advertencia del Consejo Asesor: riesgo de fragmentación patrimonial
En respuesta directa a la postura del Fidaca, el Consejo Asesor del Parque Estatal Bicentenario subrayó que un comodato no resuelve ni asegura la protección real de un ANP.
Para los integrantes del Consejo, mantener la figura del comodato es insuficiente y peligroso por las siguientes razones clave:
- Temporalidad y revocabilidad: El comodato es, por naturaleza, temporal y revocable. Un Área Natural Protegida, según el Consejo, no puede estar sujeta a contratos que caducan.
- Riesgo de venta: Al mantenerse la figura de comodato, el inmueble permanece bajo el control del Fidaca. Esto otorga la posibilidad legal de que los terrenos puedan ser enajenados o vendidos a particulares.
- Fragmentación: La venta de terrenos llevaría a la fragmentación del patrimonio natural de Acapulco.
Recordemos que el Consejo Asesor ha mantenido una labor ininterrumpida de asesoramiento técnico y objetivo a la autoridad desde el año 2015, sumando a la fecha 33 sesiones de trabajo, con la finalidad de garantizar la integridad de esta ANP.
La alternativa legal definitiva: asignación de destino
El Consejo Asesor del Parque Bicentenario es claro respecto a la ruta legal que realmente protegería la zona y la desvincularía de intereses inmobiliarios.
La alternativa legal correcta es realizar la Asignación de Destino.
Esta figura jurídica, según el Consejo, es la adecuada porque:
- Vincula el suelo al uso de conservación de forma perpetua.
- Las leyes estatales vigentes facultan al Ejecutivo estatal para llevar a cabo dicho procedimiento.
Los ambientalistas manifestaron que el Consejo Asesor no avalará soluciones provisionales que mantengan el riesgo de urbanización sobre el parque.
Contradicción en los acuerdos previos y alertas de urbanización
La reciente publicación oficial sobre la renovación del comodato contradice acuerdos previos sostenidos entre los integrantes del Consejo y la Dirección General de Asuntos Jurídicos del gobierno del estado. En dichas reuniones se les había informado que la ruta legal a seguir sería la emisión de un Decreto Modificatorio de Blindaje Definitivo.
El Consejo Asesor sostiene que esta contradicción representa un retroceso en la seguridad jurídica del patrimonio ecológico de Acapulco.
Es importante considerar que esta disputa ocurre en un contexto de alertas de invasión. El pasado 6 de febrero, ambientalistas advirtieron que fue abierto un camino de terracería de unos mil metros de largo y cuatro metros de ancho, a lo largo del Parque Estatal Bicentenario. Esto ocurrió con aparentes fines inmobiliarios, por lo que los ecologistas demandaron que las autoridades investiguen quién ordenó talar decenas de árboles y que se elabore un instrumento jurídico que garantice la protección real de esta ANP.
El gobierno de Guerrero enfrenta la presión de demostrar si su compromiso con la conservación se traduce en acciones jurídicas permanentes. La decisión está entre un contrato temporal que deja la puerta abierta al riesgo inmobiliario o la Asignación de Destino, la única figura que asegura la protección del Parque Estatal Bicentenario de forma perpetua. ¿Optará la autoridad por el blindaje definitivo o cederá a la tentación de mantener el control sobre un terreno potencialmente vendible?