Simulacro de sismo en el AIFA: así se vivió la respuesta de emergencia en la terminal aérea

Simulacro de sismo en el AIFA: así se vivió la respuesta de emergencia en la terminal aérea

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El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) llevó a cabo con éxito un simulacro de sismo masivo, involucrando a miles de usuarios, personal administrativo y trabajadores operativos. Esta movilización preventiva busca garantizar la seguridad en una de las infraestructuras estratégicas más importantes de México, evaluando los tiempos de respuesta ante un evento telúrico de gran magnitud y reforzando la cultura de protección civil en las instalaciones.

El despliegue operativo en la terminal de Santa Lucía

A las 11:00 horas, las alarmas sísmicas resonaron en las diversas salas de última espera, áreas de documentación y zonas comerciales del AIFA. De inmediato, el personal de seguridad y las brigadas de protección civil activaron los protocolos de evacuación diseñados para este complejo aeroportuario. La prioridad fue dirigir a los pasajeros hacia las zonas de menor riesgo y puntos de reunión establecidos en las plataformas exteriores.

Este ejercicio no fue una actividad aislada, sino parte de un esfuerzo coordinado para verificar que la infraestructura, inaugurada hace unos años, responda adecuadamente ante el estrés de un desalojo masivo. Vamos a ver esto a fondo: la logística implicó la detención momentánea de trámites en mostradores y la pausa de servicios comerciales, asegurando que el flujo de personas fuera constante y sin incidentes de pánico.

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Participación de trabajadores y líneas aéreas

No solo los pasajeros formaron parte del evento; cientos de empleados de diversas aerolíneas, personal de limpieza, trabajadores de aduanas y elementos de la Guardia Nacional se sumaron a la dinámica. La coordinación entre los diferentes mandos es lo que determina el éxito en una crisis real. Cada sector del aeropuerto tiene asignado un jefe de brigada responsable de contabilizar al personal y asegurar que nadie quede en zonas vulnerables como elevadores o sanitarios.

En las pistas y áreas de mantenimiento, los trabajadores detuvieron sus labores para seguir las rutas de evacuación técnica. Este desglose atómico de responsabilidades permite que, en caso de un sismo real, el aeropuerto pueda retomar operaciones en el menor tiempo posible, minimizando el impacto en la conectividad aérea del país.

Evaluación técnica y tiempos de evacuación

Tras el repliegue y la posterior evacuación, los mandos militares y civiles que administran el AIFA realizaron un corte de caja sobre el desempeño del simulacro. Se analizó la claridad de los mensajes emitidos por el sistema de sonido local y la visibilidad de la señalética de emergencia.

A continuación, presentamos un desglose del desempeño observado durante el ejercicio preventivo:

Los datos muestran que la terminal de pasajeros, debido a su extensión y al volumen de personas desconocidas con el entorno, requiere una atención constante en la guía de flujos. Por el contrario, la torre de control y las áreas administrativas presentan tiempos menores debido a la capacitación recurrente del personal que labora diariamente en esos puntos.

Impacto en la operación de vuelos y usuarios

Es clave mencionar que el simulacro se realizó bajo condiciones controladas para no afectar el itinerario de los vuelos programados. La administración del AIFA informó con antelación a las aerolíneas para que los pasajeros estuvieran prevenidos y no se generaran falsas alarmas.

Muchos usuarios expresaron su aprobación ante estas medidas. Analicemos los detalles: la percepción de seguridad en un aeropuerto no solo depende de la tecnología de navegación, sino de la confianza que siente el viajero al saber que el edificio es estructuralmente seguro y que el personal sabe cómo actuar ante un desastre natural en una zona de alta sismicidad como el centro de México.

Protocolos de seguridad post-sismo

Una vez concluida la fase de evacuación, el protocolo dicta una inspección visual de las estructuras. En el simulacro de hoy, elementos de ingeniería del Ejército Mexicano simularon la revisión de columnas, techumbres y cristalería de la terminal. Este paso es fundamental para declarar el "inmueble seguro" antes de permitir el reingreso de las personas.

La seguridad estructural del AIFA ha sido un tema de debate desde su construcción, y estos simulacros sirven para validar que los materiales y el diseño arquitectónico cumplen con las normas más estrictas de resistencia sísmica. La rapidez con la que se realice esta inspección técnica determinará qué tan pronto se pueden reanudar los despegues y aterrizajes tras un sismo real.

Realizar estos ejercicios en un nodo de transporte internacional como el AIFA es vital para la resiliencia nacional. Un sismo de gran magnitud en el Valle de México podría paralizar la logística si no se cuentan con planes de contingencia probados. La participación masiva de hoy refuerza la idea de que la prevención es la mejor herramienta para mitigar riesgos biológicos y físicos en espacios de alta densidad.


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