El peso mexicano inició la jornada con un movimiento de depreciación frente al dólar, alcanzando las 17.2013 unidades por dólar spot. Este retroceso se enmarca en una fuerte reacción de los mercados de divisas a dos factores de riesgo simultáneos: datos de empleo en Estados Unidos que sorprendieron a los analistas y versiones, aún sin confirmar, sobre una posible salida de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Esta combinación de noticias económicas y geopolíticas generó un claro giro alcista en la divisa estadounidense, poniendo presión sobre monedas emergentes como el peso. Analicemos a fondo los patrones detrás de este movimiento y lo que significa la revalorización del dólar en el contexto global, un evento reportado por Clara Zepeda el 11 de febrero de 2026.
El factor empleo: la cifra engañosa que movió al dólar
El dato de empleo de Estados Unidos activó inmediatamente el rebote del dólar, aparcando sus renovados signos de debilidad. El Índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, avanzó 0.16 por ciento, situándose en 96.85 puntos.
Aunque en enero se crearon 130 mil puestos laborales, por debajo de la estimación del mercado de 165 mil, los datos sorprendieron al mercado en su conjunto. La creación de empleo se aceleró, y la tasa de desempleo registró una inesperada bajada de una décima, hasta 4.4 por ciento.
Sin embargo, el elemento que realmente causó asombro fue la revisión de datos históricos:
- Los datos de 2025 fueron revisados drásticamente.
- La cifra pasó de 584 mil a solo 150 mil empleos, la menor creación de empleos desde 2020.
Este panorama, aunque mixto, llevó a la divisa estadounidense a retomar las subidas que ya se habían registrado a raíz de la designación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed.
La sombra de la geopolítica: ¿la amenaza de Trump y el T-MEC?
Mientras los inversionistas digerían los datos económicos, una fuente de riesgo político se sumó a la ecuación. Información destacada por Bloomberg, citando fuentes de la Casa Blanca, señala que el presidente Donald Trump está considerando seriamente la posibilidad de salirse del T-MEC.
La simple mención de este escenario, aunque las versiones no están confirmadas, introduce una alta volatilidad, lo que pone presión adicional sobre el peso mexicano, que opera con estabilidad pero con una depreciación frente a su similar estadounidense.
El impacto global en bonos, divisas y materias primas
La revalorización del dólar y el panorama de empleo más ajustado tuvieron consecuencias directas en varios mercados financieros a nivel mundial.
El efecto en tasas y bonos
Con el dólar al alza, las expectativas de nuevas bajas de tasas se alejan.
El bono estadounidense a 10 años también sintió el efecto del dato de empleo, activando el rebote hasta el entorno de 4.20 por ciento. El rendimiento exigido cotiza en 4.196 por ciento, aunque todavía se mantiene lejos de sus recientes máximos de 4.30 por ciento. Por su parte, los futuros en Wall Street operaron al alza.
Presión sobre el euro y la libra
El fortalecimiento del dólar impactó directamente a otras divisas clave:
- El euro pierde los 1.19 dólares.
- La libra cotiza en 1.36 dólares.
El mercado de las materias primas
Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán ejercieron un estímulo en el mercado energético, impulsando los precios del petróleo:
- El barril de Brent repuntó, recuperando de nuevo la barrera de los 70 dólares, subiendo 2.51 por ciento, a 70.52 dólares.
- El WTI avanzó 2.66 por ciento, cotizando en 65.66 dólares.
En el sector de metales preciosos, las subidas fueron evidentes. El oro se afianzó por encima de la barrera de los 5 mil dólares la onza, repuntando hasta el entorno de los 5 mil 50 dólares. Las subidas fueron más contundentes en la plata, que recuperó los 85 dólares la onza.
El peso, a pesar de la ligera depreciación a 17.20, mantiene una relativa estabilidad mientras la economía global asimila la designación de Kevin Warsh al frente de la Fed y las recurrentes noticias de Washington buscan redefinir el panorama comercial de Norteamérica. La dependencia del mercado mexicano a los ciclos políticos y económicos de Estados Unidos vuelve a quedar expuesta. ¿Estamos presenciando el inicio de una nueva era de volatilidad ligada al factor Trump, o son estos movimientos una mera especulación que cederá a la espera de confirmaciones oficiales?
