El reclamo central de Estados Unidos durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será el incremento de las reglas de origen para la región, según la evaluación de Víctor Gómez Ayala, director de análisis económico de Finamex, presentada el 6 de febrero de 2026. Sin embargo, el principal desafío para que México pueda alinearse a estas exigencias radica en incorporar cadenas productivas intensivas en necesidades energéticas, lo que sugiere que el cumplimiento pasa necesariamente por aumentar la participación privada en el sector energético.
Este análisis de Finamex subraya que las negociaciones comerciales han migrado de un enfoque de libre comercio a un esquema con más restricciones y aranceles. La capacidad de México para negociar una extensión favorable del tratado (posiblemente hasta 2042) dependerá de cómo maneje este conflicto entre las demandas de integración manufacturera y la política energética interna.
El reclamo central de Washington: Aumento de las reglas de origen
Víctor Gómez Ayala enfatizó que la exigencia primaria de Estados Unidos es clara: "cómo incrementamos las reglas de origen". Esta demanda de mayor contenido regional choca con la estructura actual de las cadenas productivas mexicanas, especialmente en sectores que requieren un alto consumo energético.
El director de análisis económico de Finamex explicó que el obstáculo más grande para México es la incorporación eficiente de procesos de manufactura con alta intensidad energética. Este punto se convierte en la "moneda de cambio" dentro de la negociación: para cumplir con reglas de origen más estrictas solicitadas por Estados Unidos, México se vería obligado a propiciar una mayor participación privada en su sector energético.
El rol inesperado de los aranceles en la negociación bilateral
Una perspectiva clave en el análisis de Finamex es el uso de los aranceles por parte de Estados Unidos no solo como herramienta comercial, sino como un mecanismo para contener su riesgo fiscal.
Gómez Ayala apuntó que el déficit estadounidense mantiene una trayectoria preocupante. En este contexto, los aranceles se han convertido en una fuente de ingresos significativa:
- El año anterior, los ingresos generados por aranceles financiaron aproximadamente el 15 por ciento del déficit estadounidense.
- El comercio exterior, que incluye capítulos excepcionales fuera del T-MEC, implica que México paga un arancel promedio del 4.2 por ciento.
- Este arancel es notablemente más bajo que el promedio general del 10 por ciento que cobra Estados Unidos a otros socios.
Esta relevancia fiscal de los aranceles le otorga a México un poder de negociación que debe ser considerado al tratar con Estados Unidos.
Escenarios de extensión del T-MEC (2026-2042)
La incertidumbre generada por la revisión del tratado se sitúa entre dos escenarios principales. Finamex considera que el más probable y el más positivo para México es la extensión prolongada, aunque existe una ruta alternativa de incertidumbre.
El riesgo de que el T-MEC se rompa es bajo, aunque las declaraciones de figuras políticas como Trump pueden generar ruido. La estructura de revisión del tratado coloca a los socios ante la necesidad de prolongar la incertidumbre o resolverla con una extensión firme.
Pronósticos económicos de Finamex para 2026
Al presentar las perspectivas económicas desde la casa de bolsa, Finamex ofreció un panorama claro sobre las proyecciones clave para la economía mexicana durante el año en curso:
- Producto Interno Bruto (PIB): Se estima que concluya en 1.1 por ciento a tasa anual.
- Inflación: Se proyecta que rondaría el 4.1 por ciento.
- Tipo de cambio: Se espera que el peso se sitúe en 18.50 pesos por dólar.



