PUNTOS CLAVE
- Activistas ambientales denunciaron que el hotel Paradisus Meliá de Playa del Carmen invadió una zona de conservación ecológica y dañó cuatro especies de manglar para ampliar áreas destinadas a sus huéspedes.
- Los trabajos con maquinaria pesada habrían afectado aproximadamente mil metros cuadrados de manglar al compactar el terreno, además de impactar la duna costera y vegetación nativa como palma chit y lirio de mar.
- Los denunciantes presentaron una queja ante la Profepa el 1 de mayo de 2026 y acudieron a la Fiscalía estatal, donde se abrió la carpeta de investigación FGE/QROO/Sol/06/4824/2026 tras presuntas amenazas.
Activistas ambientales denunciaron que el hotel Paradisus Meliá Internacional de Playa del Carmen invadió una zona de conservación ecológica y provocó daños a ecosistemas protegidos, entre ellos cuatro especies de manglar, con el propósito de ampliar áreas destinadas a sus huéspedes. La queja fue presentada ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el pasado 1 de mayo de 2026.
Los denunciantes Adriana Rosas, Cristina Pérez, Alán Rivera y Carlos Jiménez señalaron que en el sitio funcionaba un espacio de educación ambiental donde se impartían actividades y pláticas dirigidas a niños sobre la importancia de preservar los recursos naturales y los ecosistemas costeros.
¿Qué daño ambiental denuncian en el hotel Paradisus?
La denuncia se sustenta en la destrucción de ecosistemas costeros y el retiro del equipo de educación ambiental instalado en la zona. Según los activistas, la finalidad de las obras sería ampliar las instalaciones hoteleras para colocar camastros frente al mar, pese a que el área está catalogada como zona de conservación por el Programa de Desarrollo Urbano de Playa del Carmen.
De acuerdo con el activista Carlos Jiménez Arredondo, la empresa realizó trabajos con maquinaria pesada sin las autorizaciones correspondientes. Estas acciones habrían impactado la duna costera ubicada a pocos metros del mar, además de remover vegetación nativa como palma chit y lirio de mar, especies protegidas por la normatividad ambiental. Adriana Rosas aseguró que los trabajos afectaron aproximadamente mil metros cuadrados de manglar al compactar el terreno.
Las alertas emitidas por la comunidad científica y los colectivos ecológicos sobre el avance de la infraestructura hotelera sobre los ecosistemas costeros no se limitan a las modificaciones dentro de la mancha urbana del municipio, sino que alcanzan a los nuevos polígonos bajo evaluación federal. En sintonía con estas discusiones sobre el territorio costero, la Semarnat autorizó el Proyecto Venado en Playa del Carmen, un complejo turístico e inmobiliario que abarcará más de 111 hectáreas en el corredor Punta Venado-Paamul. Pese a que el promovente planea desarrollar únicamente el 15 por ciento de la superficie con 108 habitaciones, suites y residencias, la aprobación ha generado fuertes críticas de los ambientalistas debido a que el predio se encuentra flanqueado por la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano y el Área de Protección de Flora y Fauna Felipe Carrillo Puerto.
¿Ante qué autoridades se presentó la denuncia?
La queja se presentó ante la Profepa el 1 de mayo de 2026, con base en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Según la denuncia, personal del complejo habría tomado posesión del equipo instalado en la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), donde se desarrollaban programas de concientización sobre la fauna costera.
Ante las presuntas amenazas recibidas por parte de personal de vigilancia del hotel, Jiménez Arredondo acudió además a la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo, donde se abrió la carpeta de investigación FGE/QROO/Sol/06/4824/2026.
"Los trabajos efectuados con maquinaria pesada afectaron aproximadamente mil metros cuadrados de manglar al compactar el terreno para la expansión de las instalaciones."
— Adriana Rosas, activista ambiental, junio de 2026
¿Qué amenazas denuncian los activistas?
Los activistas aseguran haber enfrentado actos de intimidación tras presentar su queja. Alán Rivera afirmó que Carlos Jiménez Arredondo ha recibido amenazas y restricciones para permanecer en la zona luego de señalar las presuntas irregularidades en el predio.
Adriana Rosas calificó como grave tanto el deterioro ambiental ocasionado como las intimidaciones contra el activista. El caso permanece bajo investigación tanto en la instancia federal ambiental como en la Fiscalía estatal, a la espera de las resoluciones correspondientes.